domingo, 13 de agosto de 2023
viernes, 4 de agosto de 2023
Yo quería dedicar un soneto a la luna
Otra vez suena la alarma
en la casa del vecino.
La alerta altera
este insomne romance con la palabra noche,
se infiltra roja, pesadilla,
en los sueños fraternales de los niños,
desata ladridos,
rabias previsibles,
televisables.
Otra vez
el chúcaro azar
o una persistente falla en el sistema,
dispar,
dispara
el megáfono amplificador del miedo del vecino,
como un intruso que vulnera
catorce muros alejandrinos,
cerraduras consonantes,
e irrumpe
sin sigilo
en el pulso
ajeno.
Otra vez
su altisonante celo propietario a los cuatro vientos,
la suntuosa vigilancia creciente de sus bienes,
aúlla
como un mal
presagio nocturno.
Vecino,
tu alarma me saca
de la órbita prístina,
del sonidito de confort,
me deja girando
(otra vez,
otra vez,
otra vez),
satélite,
desencajada,
palabra piedra redundante,
sirena ululante también mi voz,
alharaca mordaz,
apenas crítica.
¿Adónde se fue el amor por la palabra justa?
¿Quién se robó la voz de los crucificados?
¡Si al menos pudiéramos vislumbrar
la cara oculta!
El miedo hace ruido, lo sé, vecino mío
¿Acaso no resuena, arrítmico en la noche, mi propio temor,
de verme arrebatada?
¿Siempre tendremos miedo a la oscuridad, hermano?
Si la luna nos alumbra a todos, se llena
y rebalsa
para todos.
¿Siempre tendremos un lobo bajo la piel,
esperando la oportunidad para devorarnos las entrañas?
¿No será tiempo de despertar?
¿De menguar,
y dar de nuevo?
¿De invertir la clave
de seguridad?
No te alarmes hasta los dientes, vecino,
que tarde o temprano
todos vamos a sonar.
sábado, 27 de febrero de 2021
sábado, 24 de agosto de 2013
sábado, 6 de julio de 2013
Eva
sábado, 18 de mayo de 2013
sin llave en la puerta
para entrar
hay que saber la contraseña
el guiño
el quiero retruco
el quiero olor a tuco
en la cocina
y mojar el pancito en la sartén
tender un mantel
en la mesa redonda
sin puntas
sin filos
sin lugares fijos
una casa con el corazón grande
donde solemos andar descalzos
hacer burbujas en la bañera
reírnos durante la cena
brindarnos
meternos todos juntos en la cama grande a desayunar
el domingo a la mañana
una casa con altillo
para atesorar historias y misterios
desempolvar recuerdos
y convocar a los tatarabuelos
una sala con guitarra y batería
donde somos una banda
una sala con libros y alfombra voladora
para salir de viaje a la hora de la siesta
para convidar a las visitas
una cita
y una tacita de té
una casa con árboles frutales en el fondo
nogales
una pequeña huerta con tomates
te invito cuando quieras
pasar y nos tomamos unos mates
lunes, 13 de mayo de 2013
FRUTURO
del mal agüero
si siendo vislumbrante
en mi contexto ensombrecido
y me pongo ganas manos
a la obra
es hoy
lunes, 6 de abril de 2009
viernes, 27 de marzo de 2009
un recorte del diario
es un poema
en papel
dobladito en cuatro
amarillo y gastado
mi padre recita el poema
de memoria
es su voz
la mía
ahora
la obligación
es descubrir
un mundo nuevo
cada día
dice el primer verso
ponerse los ojos de mirar
adentro
y yo no entiendo y él me explica
la metáfora
la soledad abierta hacia los otros
mis oídos abiertos
a la soledad de mi padre
es su voz
la mía
ahora
es el poema
que reza
saber que después está muy lejos
y acumular presentes
con cuidado
para poder decir ayer
y que sea
cierto
lunes, 16 de marzo de 2009
viernes, 13 de marzo de 2009
jueves, 12 de marzo de 2009
jueves, 5 de marzo de 2009
nosotros
nuestro apellido
nos apoyamos en el apodo
el otro
y al nombre de guerra
le decimos nikname
martes, 18 de noviembre de 2008
miércoles, 12 de noviembre de 2008
lunes, 3 de noviembre de 2008
sábado, 20 de septiembre de 2008
Esperando a mi dulce Señor (el bebé)
My Sweet Lord (George Harrison)
Interpretado por Billy Preston, Eric Clapton, Ringo Starr, Paul McCartney, Dhani Harrison y otros amigos de George.







